martes, abril 24, 2007

Encontrando - me


Lo sé.

He estado perdida.

Pero para encontrarse, hay que perderse.

Y me encontré con la fiesta del vino, con el otoño, con ganas de iniciar una nueva etapa.

Sigo con la misma fuerza y la misma fe de que Transantiago funcionará.

Y... me caso.

De los detalles hablo otro día.


Amor, un regalo.

lunes, marzo 05, 2007

Fin - Principio

Cómo caerse con estilo...



Por fin se empiezan a cerrar ciclos. Y logro recuperar otros espacios como este.

Hoy, como nunca en los últimos dos meses, he tenido dos horas para hacer algo de vida, sin tener que estar pensando en el trabajo o no desear estar en mi cama durmiendo.

Un mes levantándome a las tres de la mañana y durmiendo a las seis de la tarde han hecho estragos en mi vida familiar y en mi psiquis.

Sin embargo queda poco. Necesito energías para una semana más.

Transantiago ha sido implacable con miles de santiaguinos –no es el momento para entrar en detalles- y también para mi. Después de este trabajo cualquier otro me parece un chiste. He estado en el ojo del huracán sin querer y he tenido que aprender a ser muro de contención para muchos. Hasta en Las Últimas Noticas le robé un pedazo de página a la Quenita Larraín, cosa de la cual no sé si preocuparme o enorgullecerme. Supongo que cuando baje toda esta adrenalina dimensionaré dónde estuve metida. Lo que me tiene contenta es haber estado.

Este periodo también ha traído los mejores dividendos del año. Cada día amo más y me siento más amada. Conocí una familia increíble. Mi hermano se casó y está llegando el otoño.

¿qué más puedo pedir?

He vuelvo a volver.

Amor, un regalo... es una buena versión.








jueves, enero 18, 2007

Aún vivo

No estoy muerta.

Tampoco ando de parranda.

Aunque casi. La verdad es que estoy feliz.

Una felicidad caótica porque ha sido mucho trabajo y mucho amor. Pero poco tiempo para escribir.

De Coordinadora Zonal a Coordinadora General desde el 2 de enero.

De algo sirve ser gruñona.

Aunque nadie nos crea. Aunque rememos contra la corriente. No nos quitarán las fuerzas.

Ahora, como dijo el gran poeta, voy y vuelvo.

jueves, diciembre 21, 2006

Otra Navidad...

He descubierto que no tengo espíritu navideño en materia de regalos. Soy un desastre buscando regalos -prefiero preguntar qué quieren y comprarlo-, y me angustio cuando me regalan a mi, porque siento que siempre debo algo... tontera, pero es cierto.

Los Pascueros son nuestro espíritu navideño. En casa hace años que no se hacen regalos. Y me dijeron que sonaba triste, pero la verdad es que no estoy acostumbrada a los regalos en Navidad, lo que me hace encontrar demasiado siniestro y desesperante el espectáculo de las "compras navideñas"... bueno, cada uno con sus mañas.

En la vida todo va bien. Quejarme sería de histérica nomás.

El post que viene es uno que hice el año pasado en mi otro blog. Y quise recordarlo porque definitivamente es lo que une a mi familia.

Con ustedes:

24 de diciembre de 2005
LOS PASCUEROS



Receta de tradición familiar, creada por mi abuela hace 18 años cuando no quiso celebrar una navidad con cena por la muerte de su madre. Por su limpieza, rapidez y eficacia se implantó como tradición navideña.

Ingredientes:
- Pan de molde blanco. Tiene que ser del grande, no del chico.
- Porotos verdes cortados recién, a lo largo, bien cocidos.
- Tomates cortados en delgadísimas capas. Aliñado con un poco de aceite y sal.
- Palta molida en puré, con jugo de limón y sal.
- Jamón de pierna. Puede ser ahumado o acaramelado. (mientras más seco, mejor)
- Mayonesa.

Preparación:
En un bol se mezclan los porotos con la mayonesa.
Se pone amorosamente una rodaja de pan en una tabla de madera. Se unta palta, se colocan una o dos rodajas de jamón. Se pone tomate y se termina con los porotos con mayonesa. Se tapa con otra rodaja de pan. Se corta en diagonal formando dos triángulos perfectos.
Repetir tantas veces como invitados a la cena de Navidad tengan.
Si está a dieta puede ser en pan de fibra y mayonesa light, pero no tendrá la misma gracia. Se acompaña con bebida fría.

FELIZ NAVIDAD...
(si de regalos se trata... la música siempre será una buena elección, aunque sea para reírse un rato)


lunes, diciembre 11, 2006

¿No soy de aquí ni soy de allá... ?

Qué días...

Me he paseado por la vida estos últimos momento pensando que todos quieren que esté a un lado o al otro.

¿No puedo ser de mi lado?...

No puedo creer que hace una semana todos estuvieran dando plata para la Teletón y una semana después nos estemos agarrando a patadas, descalificándonos, marcando con el dedo, riéndonos con descaro o llorando como viejas histéricas. Sobre todo pensando en que todo esto lo causa la muerte de quien no quiero nombrar. Algo tan común como la muerte. Quizás lo único cierto que tenemos. La muerte.

Necesito que pasen estos días rápido. Hoy cualquier cosa que diga o no diga le molesta a los unos y a los otros. Y no se trata de que no tenga las ideas claras o sea una indecisa, solo que seguir fomentando el odio no me hace bien. No nos hace bien. Hay momentos para todo. Y estos días -lo escuché y me hizo mucho sentido- sacan lo peor de nosotros.

Podría estar discutiéndo acaloradamente, haciendo discursos y apologías. Pero... ¿acaso alguien de cualquiera de los lados está dispuesto a escuchar razones, argumentos?... La vida está por sobre todo.

A oídos cerrados prefiero mantener silencio. O morderme la lengua. Por salud mental.

Hoy busco aquello que nos une. Aquello que me une a quienes amo.


martes, diciembre 05, 2006

A tenderme al sillón...

Necesito terapia de contención o una nueva forma de entender el lenguaje.

Hace tiempo –exactamente en mi antiguo blog- hablaba de aquellos personajes a los cuales siempre les ha sucedido todo, y dos veces más grave. De hecho, recuerdo haber mencionado a la Cata, la telefonista, que cuando almorzábamos juntas siempre era para saber que si yo había ido a Santiago, ella había ido dos veces. Si me dolía un diente, a ella le dolían dos. Si fui a Saturno, ella fue y volvió dos veces. En fin.

El asunto es que hoy estoy conociendo a otro tipo de personas, que si bien son menos fantasiosos, creo que agotan más porque exigen –y me exigen- mayor capacidad de argumentación. A saber: aquellos que critican todo porque sí y porque no. Los que en vez de decir frente a una situación: “no me parece buena idea, creo que es mejor esta otra” dicen sin empacho, y obviamente sin ofrecer alternativa: “es malo”. Todo es en negativo. Todo es una discusión. Es como si el mundo estuviera constantemente haciéndoles un complot.

Sé que en muchos casos es inconsciente y tiene que ver, quizás, con la pérdida total de la esperanza. En lo que sea, pero esperanza perdida. Y muchas veces tienen razón y logran replantear las ideas de manera positiva. Con ellos no me molesta lidiar, en la medida que se convierten en verdaderos abogados del diablo que me obliga a tener justificadas por todas partes mis acciones y decisiones.

Pero hay otros que, como dirían por ahí, no ven la luz al final de camino. Y no sé hasta qué punto yo quiero andar de linterna en las calles. Y ahí entro en conflicto interno, porque yo vivo en la esperanza eterna de que todo puede ser mejor. ¿Ingenua? Seguro. Pero la otra opción es andar de amargada por la vida, situación con lo que lucho todos los días, cuando me doy cuenta que estoy algo gruñona y entiendo que en ese estado solo aporto con más tristeza a este mundo.

He estado silenciosa bloggeramente hablando por varios días, pero ha sido porque lo que hoy me nutre –el trabajo- me tiene preocupada. Es demasiada la resistencia con la que me encuentro día a día para explicar algo nuevo como lo es Transantiago. La próxima semana los colectiveros de Puente Alto se paralizarán con motivo de este nuevo sistema y andan generando psicosis entre la ciudadanía con las ventanas pintadas con “Alerta Puente Alto”. Asumo que tienen sus motivos, pero ello no basta para tranquilizarme.

Necesitamos explicar cómo funcionará, cómo se tendrá que pagar, cuáles serán los nuevos recorridos, pero está costando que las personas quieran recibirnos. ¿Tanto susto le tenemos a lo nuevo? Es cierto, sé que han existido promesas incumplidas, plazos postergados. Pero… ¿tan rápido nos desilusionamos?...

Quiero creer que tengo derecho a seguir creyendo… en lo que sea, pero creer.

Sentir que puedo confiar.

Definitivamente esto ha funcionado como terapia.

Para variar lo único que me saca un rato de este mundo. El tango...

miércoles, noviembre 22, 2006

Súbete a Transantiago... ¿o no?


Lo volví a sentir. Lo extrañaba y pensé que había olvidado la sensación de la pregunta simple, del rostro del dirigente que con “las patas y el buche” trata de hacer del lugar donde vive un mundo más digno.

Cuando dejé el trabajo en la municipalidad sabía que lo que más extrañaría sería el trabajo comunitario, el resolver esos detalles que para uno son simples, pero para ellos puede significar tanto.

Con esto de trabajar en el área de informar a la comunidad de cómo funcionará Transantiago, ya hemos pasado con charlas por colegios y centros de salud, y ahora viene lo que me motiva: charlas a las organizaciones comunitarias. Y si bien no soy yo quien las dicta, si no mis queridos monitores, es como si las viviera a través de ellos.

Ahora que lo pienso creo que lo que me gusta es poder abrir mundos. Hoy es contándoles cómo se podrán movilizar en Santiago, como antes lo fue el hacer proyectos , el atrever a juntarse, a capacitarse.

Igual es complejo, porque hay que lidiar con mucha ignorancia, demasiados mitos y no pocas veces soberbia, pero la paciencia todo lo puede.

Ahora respecto a Transantiago en particular, ha sido impresionante la resistencia al cambio.

He asistido a un par de charlas de los monitores de la gloriosa zona F –Puente Alto- y siempre entre los asistentes hay alguien que le busca la pillería, el “dónde nos están jodiendo”. Y no falta el que le sigue la corriente y al final, en vez de hacer una charla informativa, los pobres muchachos terminan haciendo una apología. Hay que ser valientes. Y eso me gusta. La valentía.

Y seamos valientes porque Transantiago se viene sí o sí. Y no será complejo usarlo. Tendremos que caminar más, sí. Tendremos que aprender a organizar nuestros viajes, sí. Nos saldrá más económico, depende, pero en la mayoría de los casos sí. Los buses son de mejor calidad, sí.

¿ustedes usarán autos o se subirán a Transantiago –que es más que los buses verde con blanco que se ven hoy-?

Dato Rosa: Uso una blusa blanca con el logo de Transantiago como la del Bam Bam Zamorano en la publicidad y tengo tarjetas de presentación institucional. Si me ven en la calle recíbanmela. No tengo a quien darle jajajaja.

Amor, otra cursi canción. Haré esfuerzos por mejorar, pero creo que a veces lo simple debe explicarse simplemente. Te quiero.


domingo, noviembre 12, 2006

El Arte del Silencio...

Alguna vez escuché algo así como "si lo que dirás no es mejor que el silencio, mejor calla".

Y hoy me ha hecho más sentido que nunca. Debería pensar mejor antes de hablar, cuando sé que todo lo que diga será usado en mi contra. Y con razón.

Sería muy patana de mi parte culpar a las hormonas, cuando, y tal como me lo dijo la víctima de mi agresión de hoy, se ha vuelto normal que ande viviendo mi vida como una ópera. Si hay un premio a la paciencia, sé quien lo debería ganar.

No suelo arrepentirme de lo que hago o digo, pues siempre pienso que actué según mi criterio dictaba en ese minuto. Lo que confirma que hoy he sido una DESCRITERIADA, porque sí me arrepentí de todo lo que dije, y peor aún, de todo lo que he sentido en estos días. Si suena algo confuso es porque así ando. Confusa. Diluida.

Ahora igual es contradictorio, porque tampoco se trata de andar de callada por la vida. Es más, creo que soy de las que defiendo a muerte el derecho a hablar y decir lo que se piensa. Reafirmando eso de "se piensa". Lo que exije un ejercicio básico que hoy no realicé: pensar.

Y es cosa de contar la cantidad de problemas y confusiones que se provocan por hablar sin filtro. ¿Qué es mejor, ser una deslenguada franca o una mesurada adoradora del silencio?.

Mi abuelo Alberto es un maestro del arte del silencio. Tiene 88 años y ha soportado estoico el matriarcado de mi abuela. Y cuando habla, dice lo justo y necesario. Las palabras exactas. Debería tomar lecciones con él.

No quiero que suene a excusa, pero si a mis hormonas le suman Transantiago y sus derivados -monitores informativos histéricos, que pelean entre ellos, trabajadores con licencia, colegios perdidos que no aparecen en mapcity, cumplimiento de metas a medias-, creo que es entendible que ande así. Pero no me gusta, así que mañana lunes comenzaré la semana con otra actitud. Ganadora.

Debo volver a mis gotitas homeopáticas. Ya basta con todos los perversos que hay en este mundo para que una pécora como yo ande también gruñendo.

Amor, i've got you under my skin... cursi, pero cierto :D

sábado, noviembre 04, 2006

Un Sábado Cualquiera

Ha sido un sábado apacible. Casi. Si no fuera porque fui “invitada” a leer una historia llena de sangre, pasión y muerte. Definitivamente me sacó de mi tranquilidad. Se le agradece al autor el final.

Y estaba terminando la lectura cuando llega a mi correo el detector de noticias que me señala que mi ex jefe está saliendo en las noticias. Y haré un ejercicio que necesito hacer porque si no, sentiré que no he dicho nada de lo que sí debería decir. Y sobre todo porque es noticia fresquita. Mi vieja dice que no puedo ser tan pérfida, pero creo que sería muy cínica si dijera que estoy triste por lo que le sucede al alcalde de mi comuna y sus maquinaciones para tener más poder.

Es cierto, puede sonar a algún resentimiento, pero … ¿acaso no fue injusto cuando trató de ningunearme profesionalmente?. Al carajo. Creo que lo que hoy le sucede es simple justicia –dar a cada uno lo que le corresponde-, y yo solo sigo sentada en la puerta de mi casa, metafóricamente hablando.

El tema es que lo están involucrando en el asunto Chiledeportes. Y yo sé qué se hizo, cómo se hizo y con quién se hizo. Pero renuncié en marzo de este año, cuando pese a toda la ayuda que le presté optó por seguir con sus sucias politiquerías. Y mi lealtad con él seguirá porque no diré nada de lo que sé, pero tampoco haré nada por protegerlo, porque no me corresponde. Hoy agradezco no estar donde estaba hace un año. Digo, me gusta el servicio público, pero no me gusta la gente que está en el servicio público. ¿será un problema de raza?. Suena prejuicioso, pero la experiencia me dice que la mayoría de las personas que están en el servicio público se puede dividir en dos tipos: los que están obligados porque necesitan ganar dinero pero no tienen compromiso con el servicio público, y por otro lado los que buscan el poder por el poder. Las excepciones confirman la regla.

No sé en qué terminará todo esto, pero al menos siento que se está haciendo justicia. Soy una egoísta!! Lo sé… debería estar golpeándome el pecho. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Me prometo no volver a referirme al tema. No puedo ser tan resentida...

Justo ahora que no quería estar rabiando, me acuerdo y me da rabia. ¿cuesta tanto hacer las cosas bien?. No es que yo tenga la bondad y la razón, pero… sé que se puede hacer trabajo por la comunidad llenándose menos los bolsillos y dando más para la gente.

Para pasar el mal gusto, opté por volver a refugiarme en los tangos. Nada como la buena música para tranquilizar un alma agitada. Y encontré esta escena. Es una de las que querría ver si tuviera una tarde para ver mis escenas de película memorables.
Sé que este tango no se merece el tema expuesto en este blog, pero es un momento mágico que hace olvidar cualquier sufrimiento. Tan tan.

miércoles, noviembre 01, 2006

Agradecimientos

Nada que decir.

Tengo hoy todo lo que quisiera tener hoy.

Soy todo lo que quisiera ser hoy.

Como dije, los treinta me alcanzaron en la mejor etapa.
Lo mencioné en el típico "que hable... que hable" tras apagar las velas de la torta el sábado por la noche: "Tengo una familia sana, techo, cama y, gracias a Transantiago, ahora tengo cheque restaurant. Un trabajo que me entretiene. Hay alguien que me ama y yo lo amo. Y tengo amigos que cuando los invito a compartir conmigo llegan a la casa".

Quejarse de un dolor menor, de un sufrimiento de amor, de si tengo o no dinero para un gusto sería simplemente ser una desagradecida... Siempre tendré la certeza de que hay alguien que sufre más que yo.

Gracias a todos por los saludos. ¿Será que la edad hace que sea menos gruñona? ¿O será que decidí ser más amable conmigo y los demás?... Creo que hay muchos que debiesen también hacer el intento.

Un regalo. Libertango de Piazzolla.



sábado, octubre 28, 2006

Preámbulo...

Ayer, y pese a Transantiago, las personas que me rodean hicieron que el día fuera simplemente maravilloso.

Y hoy la casa se abre para celebrar con los amigos.

Seguro tendré mucho que contar luego de esta noche.

Los 30 me alcanzaron en el momento perfecto.

Los quiero a todos, a todos.

miércoles, octubre 18, 2006

Mandaría a unos cuantos a callar...

A callarse
(Pablo Neruda)


Ahora contaremos doce
y nos quedamos todos quietos.
Por una vez sobre la tierra
no hablemos en ningun idioma,
por un segundo detengámonos,
no movamos tanto los brazos.


Sería un minuto fragante,
sin prisa, sin locomotoras,
todos estariamos juntos
en una inquietud instantánea.
Los pescadores del mar frío
no harían daño a las ballenas
y el trabajador de la sal
miraría sus manos rotas.


Los que preparan guerras verdes,
guerras de gas, guerras de fuego,
victorias sin sobrevivientes,
se pondrían un traje puro
y andarían con sus hermanos
por la sombra, sin hacer nada.


No se confunda lo que quiero
con la inacción definitiva:

la vida es solo lo que se hace,
no quiero nada con la muerte.
Si no pudimos ser unánimes
moviendo tanto nuestras vidas,
tal vez no hacer nada una vez,
tal vez un gran silencio pueda
interrumpir esta tristeza,

este no entendernos jamás
y amenazarnos con la muerte,
tal vez la tierra nos enseñe
cuando todo parece muerto
y luego todo estaba vivo.


Ahora contaré hasta doce
y tú te callas y me voy.

Los días han sido largos y rotundos. El trabajo me tiene llena las manos y la mente.
Es complejo, pero no logro entender porqué la gente es tan resistente al cambio. Digo... Transantiago puede funcionar si la gente así lo quiere...

Que nos pillen confesados el 10 de febrero.

Es cierto Irarrázabal. Soy gruñona. Y hoy más que nunca. Tuve reunión con funcionarios municipales y odié sentir cómo subestiman a la comunidad. Escuché muchas frases como "la gente no va a saber cómo...", "a la gente no le interesa"... Con gente así es imposible trabajar. Digo... ¿cómo lo hago para lidiar con quienes solo te ponen tropiezos y atornillan al revés?... Tengo muchas teorías, desde que son muy inseguros, que parten desde mucho desconocimiento de trato público, que son unos amargados... no sé. Viví tres años la experiencia de ser trabajadora municipal y tengo la certeza de que se puede ser feliz.

Pero no matarán mis ganas. Aún tenemos fuerza. Aunque sea a punta de gotitas homeopáticas para la ansiedad. Se acercan los 30. Y los días siguen largos y rotundos.

domingo, octubre 08, 2006

Casi 30...

En "La Música de Hoy" un regalo de Neruda...

Debo reconocer que siempre me río de las personas que al cumplir una nueva década sienten que tienen que hacer una revisión de su vida. Y el tema es que a pocos días de llegar a los 30 (dato rosa: estoy de cumpleaños el 27 de octubre) yo caigo en lo mismo. Lo que confirma que tengo que aprender a no escupir al cielo.

Pero en vez de hacer un balance de lo que he hecho y no, prefiero hacer una lista de pros y contras de lo que creo que soy.

Contra: Entiéndase por "contra" todo aquello que no me gusta de mi y/o que de frentón debería cambiar.
- Soy prejuciosa
- Cobarde en el amor
- Soy gruñona en el trabajo. Me sobreexijo y hago lo mismo con los demás.
- Soy rencorosa
- Me gustan las películas romanticonas.
- Me engaño sola jurando que tengo fuerza de voluntad.
- Soy orgullosa en el dolor
- Suelo vivir nostálgicamente pensando en lo que no viví ni viviré, como revoluciones o momentos importantes.
- Soy compradora compulsiva
- Necesito que me digan que me quieren para sentirlo. Mi maldita adicción a la verbalización: "lo que no se dice no existe".


A Favor: Aquello que quiero que me acompañe siempre.
- Me gusta cumplir años.
- Me amarro a quienes amo.
- Me gusta mi familia, aunque sea un clan sobreprotector.
- He aprendido a mirar el vaso medio lleno.
- Lloro cuando escucho buena música.
- Amiga de mis amigos.
- Trabajo con pasión, en lo que sea.
- Admiro a aquellos que aman, se atan a una idea, y son capaces incluso de dar la vida por ella.
- No he perdido la capacidad de asombro.
- Soy responsable de mis actos. No culpo al sistema ni a las circunstancias.
- Cuando digo "te amo" es cierto.

Quiero celebrar los 30 con un asado con mis amigos de diversas épocas: los del coro, la universidad, el antiguo trabajo , y porque no del nuevo trabajo. La familia. Y que suene Compay Segundo. Es cierto. Me gusta.

Hoy para mi: paz, conciencia y éxito Anita.

domingo, octubre 01, 2006

Otro Silencio...


"No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti". Esta frase la he escuchado y dicho miles de veces. Pero jamás había sentido el golpe de mi propio discurso.

Tuve que vivir el silencio de una de las personas que más quiero para sentir el tremendo vacío que provoca el no entender porqué de pronto alguien quiere ser invisible. ¿Por qué será que la gente calla?... Ya no me sirve la respuesta de "calla si lo que dirás no es más lindo que el silencio..."

Así que, como no me gustó la sensación de ser una inútil por no saber cómo ayudar, es que no volveré a callar. Pero para eso tengo que ayudarme.

Mañana tengo cita con el shopping. El martes con el doctor para ver qué hago con estos ojos. Y lo antes posible un gimnasio cerca del trabajo para quemar energías.

Octubre será excelente. El sol brilla pero no molesta. Los días son más largos y por algún extraño motivo siempre me siento más linda. Simplemente porque es octubre. Se acercan los 30.

Alex, te quiero.

domingo, septiembre 24, 2006

Re-Partiendo

Este es "El Abrazo en la Calle" de Picasso.
Lo puse sólo por lo adorable que es un buen abrazo


De vez en cuando, más bien cuando lo necesito, salgo de mi para buscar a otros. Así, y creo que muchos les hace falta, reafirmo que no soy el ombligo del mundo, si no que solo una hormiga más. Y me gustan las hormigas.

El asunto es que esta semana me he dedicado a leer blogs. Y he realizado descubrimientos interesantes. Uno en particular me impactó y es de un doctor que, con una narrativa simple y tranquila, cuenta anécdotas significativas de un Servicio de Urgencias. Y la forma de cómo selecciono cuál blog leo es más bien al voleo. Busco alguno que conozca y veo quienes les postean. Sí, leo todos los post. Me gusta eso. Soy una pécora intrusa. Si hay algún post que me resulte curioso, atractivo u original voy a su perfil. Y ahí voy. Y debo reconocer que han sido pocas las mujeres a quienes he encontrado de esa forma. Necesito links a textos sabrosos femeninos, pero no feministas. Esta semana no soy feminista.

A una amiga le decía que esto de los blogs era como meterme en la vida de otros con su permiso.

Hasta hace un tiempo dedicaba mi vida a leer biografías. Y recuerdo que eso empezó de chica, con una colección que traía La Tercera de biografías. Eran unos libros malacatosos, blancos, pero para mí eran el paraíso. Conocí a Lautaro, Sissi Emperatriz, Evita, Napoleón y otros. Las historias siempre traían datos rosas y sabrosos. Eran como mi S.Q.P. de la infancia. Luego seguiría con la biografía de los músicos, pintores, cineastas... y así hasta hoy. Siempre buscando la vida de otros.

Hoy el camino me lo hacen fácil y económico. Es sólo conectarse a Internet para buscar vidas fascinantes. Narradas de primera fuente. A veces encuentro algunos que son viscerales. Otros son más bien informativos. Pero en todos se nota que escriben para que los lean. Lo que a veces me hace pensar que hay detalles que no cuentan, que puedan destruir las imágenes que con las palabras se han generado.

Mañana comienzo a trabajar. Vuelvo a retomar las salidas temprano de casa, ya no almorzaré con mis viejos. Pero me prometo no llegar a casa diciendo "estoy cansada". Vamos... que a este mundo no se ha venido a dormir, dice mi viejo.

Comienzo nueva vida. Arreglé este pc, borré toda la música melodramática que tengo y ahora acudo a una Radio Web que tiene miles de radios y estilos para escoger. Así no lleno el disco duro y tengo siempre buena música. Si quieren una sugerencia, mi preferida es la radio "Guitarra del Sur". La guitarra siempre me ha parecido el instrumento más acogedor. También reafirmo mi cariño gruñón y me amarro a mis amigos.

Los quiero a todos. A todos.

P.S. La música que está en Mi Música, y solo para que sea acorde con este post, es John Williams -el guitarrista- tocando Verano Porteño.

martes, septiembre 19, 2006

Reivindicaciones...


La canción en Mi Música es un regalo que me hizo Alex hace meses...
Soy una dramática. He estado muchos días como dibujo animado japonés, con la lágrima al borde de la pestaña.

Y lo que es peor, hace rato que estoy haciendo el ejercicio de escribir cuando estoy triste. Y es pura tontera nomás, porque me las doy de "inspirada", con esa sensación de infinita soledad, y luego, cuando releo me siento peor.

Así que, en un acto de valentía, solo escribiré las cosas por las cuales me he alegrado en los últimos días.
Veamos, el viernes fui al cumpleaños de la Ale. Estuvo increíble. Estoy segura que me mandé más de algún comentario impropio tratando de aconsejarla, y como que yo reaccionaba después. La culpa es del pisco sour.

Qué más. Ese mismo día, tras una semana entera de capacitaciones y demasiadas incertidumbres, aprobé el curso de capacitación para el nuevo trabajo que comienza el lunes 25. Estará increíble. El cargo oficial es "Coordinadora Zonal" del nuevo plan de transportes para la capital Transantiago . Como dije cada vez que me preguntaron, creo que la ciudad se merece algo mejor que las micros amarillas de hoy. Y lo mejor, estaré ocupada. He llegado a pensar que tanto tiempo libre es lo que me tiene pensando tanta estupidez junta. Necesito estar ocupada. Y si pagan, mejor.

Volvimos a celebrar Fiestas Patrias en familia, como no lo hacíamos desde hace 15 años. Y si tengo que encontrarle algo lindo al asunto, entendiendo que este era el evento social de mi familia por excelencia, diré que fue agradable no tener que lavar la loza para un ejército o tener que estar llenando anticuchos toda una mañana.

Y por último, y más importante. He descubierto que estoy enamorada. Suena re cursi, lo sé, pero es un descubrimiento. Y me tiene sorprendida. Gratamente sorprendida. Y ¿cómo lo sé? porque estos días silenciosos de amor mis mariposas siguen volando... como hace meses. Y eso me hace feliz. Muy feliz.

Se vienen conciertos del coro que estarán buenos. Partiendo por un almuerzo coral el 30. A ver si imponemos esta moda en Chile, que en otros lados se da mucho, de ir a conciertos con almuerzos campestres.

Si lo releo, quejarme de la vida sería solo de maldita. La verdad es que tengo harto de qué alegrarme. Sin contar lo bueno que es tener a mi familia sana, una cama caliente donde dormir y comida en la cocina.

domingo, septiembre 17, 2006

Feliz 18!

No hay mucho que decir...

Más bien hay mucho que escribir, pero la experiencia me ha enseñado que debo hacerlo cuando tengo la cabeza más fría o no estoy escuchando música que me lleva donde no quiero ir.

Sigo con rabia... y nadie se merece el trato que ando repartiendo.
El próximo lunes comienzo a trabajar. Seguro eso me llenará la cabeza de smog.
Feliz cumpleaños a todos los que saben que si estuvieran a mi lado los saludaría y les daría un buen beso y un abrazo.

Felices Fiestas Patrias...

viernes, septiembre 08, 2006

La muerte...


Debo reconocer que hablar de la muerte es para mí, y creo que siempre lo será, un tema complejo. Sí, le tengo miedo a la ausencia, a la descomposición del cuerpo y a reconocer que nuestro paso físico por este lado es tan ínfimo.

Mi tío decidió dejar de vivir el sábado pasado. El hecho me parece tan sin lógica que no deja espacio para emitir un juicio de valor. Simplemente ya no está. No pasará en mi casa las fiestas patrias, no me traerá música nueva, no hablaremos de fútbol. Se acabó.

Y este hecho, que no afecta directamente a más que diez o quince personas de este mundo, me ha tenido ausente de mi propia vida. Y han ocurrido hechos importantes como que fui contratada para un nuevo trabajo que sé me gustará hacer.

Mi hermano ayer decía, con motivo de lo de mi tío, que definitivamente hay que buscar en todo momento la felicidad. Y me pregunto ¿qué le faltó a mi tío en su vida para que pudiese encontrarle sentido y pasión?...

No quiero que la muerte me encuentre insensible con ella. Ayer en el funeral no sentía tristeza. En dos meses hemos enterrado a mi abuelo y a mi tío. Si ocurre algo más de aquí a fin de año la muerte se convertirá en algo propio de esta familia. Y no deseo que la muerte sea algo normal. Suena iluso... lo sé. Pero creo que me puedo permitir esta licencia hoy.

He estado apagada. Es contradictorio. Se supone que este tipo de situaciones debiese provocarme el perseguir por donde sea la luz, pero no, aquí estoy, en silencio, no hablo en casa, maltrato a los que quiero. Estoy indignada. Eso es.

"La muerte no va conmigo... la vida va en fuego entero".

viernes, septiembre 01, 2006

Un Tango

Hoy sólo vengo a agregar algo de buena música. No es una tarde para hablar de tangos, porque los remedios para un resfriado maldito me tienen perdida en el espacio y el tiempo.

Mi hermano encontró esta versión Nostalgia, cantada por Calamaro. Es una falta de respeto para los tangueros puristas, pero me gusta. Conclusión: no soy purista.

miércoles, agosto 30, 2006

El Colegio y la Música


No recuerdo haber leído en ningún horóscopo que ésta fuera una época de regresión. Seguro el hecho de encontrar y ser encontrada por aquellos que estuvieron en mi camino algo tiene que significar. O al menos algún significado quiero darle, porque no me resulta normal que en una semana de pronto vuelva a tener 13, luego 17, la universidad...

La Ale me dijo que era reencontrarse con la historia.

Y lo que más me llamó la atención, en particular con los dos compañeros de enseñanza media con los que me he cruzado, que recuerden mi afición por la música. Hoy, a más de diez años de aquel entonces, jamás me habría imaginado que esa sería la imagen que quedaría de mi. Digamos que no era muy social, tenía amigas, pero no era de ir a fiestas o juntarme después de clases. "La Pianista Matea" dijo el Pato y la Marce recordó mi devoción casi insufrible por Bach. Mi querido Bach.

(Dato rosa: Nada superará en la vida al Concierto para Violín, en La Menor, de J. S. Bach)

Y todavía, y por eso no había escrito, no logro procesar estos encuentros con personas casi olvidadas, y mis propios desencuentros con lo que he sido.

El asunto en concreto es el siguiente: Siempre he renegado del colegio. Recuerdo haber tenido permanentemente la sensación de estar en un lugar donde no debía y cumplía con estudiar para las pruebas, leer el Quijote, tratar de entender al Cococho en Matemáticas, o decidir no disectar un conejo pa'l Chancho López. De hecho, algunos post anteriores, respecto de las protestas estudiantiles acá en Chile, yo decía que quería volver a ser escolar, pero hoy, con escolares que se la juegan.

Y claro, me refugiaba en la clase de música con el profe Cocas, en los ensayos grupales, en mis clases de piano vespertinas o los conciertos a los que solía asistir. La música siempre ha sido mi escape. Y quizás me hizo escapar demasiado. Recuerdo que en primer año de universidad Abraham Santibáñez me preguntó porqué había entrado a estudiar periodismo. Y respondí: "Quiero ser musicóloga".

Pero me encuentro, diez años después, leyendo de personas que sí valoré en aquel entonces, con el recuerdo de mi gusto musical. Supongo que es mejor que si me recordaran como la insoportable o la despreciada.

Quizás el colegio no fue tan malo.