miércoles, noviembre 22, 2006

Súbete a Transantiago... ¿o no?


Lo volví a sentir. Lo extrañaba y pensé que había olvidado la sensación de la pregunta simple, del rostro del dirigente que con “las patas y el buche” trata de hacer del lugar donde vive un mundo más digno.

Cuando dejé el trabajo en la municipalidad sabía que lo que más extrañaría sería el trabajo comunitario, el resolver esos detalles que para uno son simples, pero para ellos puede significar tanto.

Con esto de trabajar en el área de informar a la comunidad de cómo funcionará Transantiago, ya hemos pasado con charlas por colegios y centros de salud, y ahora viene lo que me motiva: charlas a las organizaciones comunitarias. Y si bien no soy yo quien las dicta, si no mis queridos monitores, es como si las viviera a través de ellos.

Ahora que lo pienso creo que lo que me gusta es poder abrir mundos. Hoy es contándoles cómo se podrán movilizar en Santiago, como antes lo fue el hacer proyectos , el atrever a juntarse, a capacitarse.

Igual es complejo, porque hay que lidiar con mucha ignorancia, demasiados mitos y no pocas veces soberbia, pero la paciencia todo lo puede.

Ahora respecto a Transantiago en particular, ha sido impresionante la resistencia al cambio.

He asistido a un par de charlas de los monitores de la gloriosa zona F –Puente Alto- y siempre entre los asistentes hay alguien que le busca la pillería, el “dónde nos están jodiendo”. Y no falta el que le sigue la corriente y al final, en vez de hacer una charla informativa, los pobres muchachos terminan haciendo una apología. Hay que ser valientes. Y eso me gusta. La valentía.

Y seamos valientes porque Transantiago se viene sí o sí. Y no será complejo usarlo. Tendremos que caminar más, sí. Tendremos que aprender a organizar nuestros viajes, sí. Nos saldrá más económico, depende, pero en la mayoría de los casos sí. Los buses son de mejor calidad, sí.

¿ustedes usarán autos o se subirán a Transantiago –que es más que los buses verde con blanco que se ven hoy-?

Dato Rosa: Uso una blusa blanca con el logo de Transantiago como la del Bam Bam Zamorano en la publicidad y tengo tarjetas de presentación institucional. Si me ven en la calle recíbanmela. No tengo a quien darle jajajaja.

Amor, otra cursi canción. Haré esfuerzos por mejorar, pero creo que a veces lo simple debe explicarse simplemente. Te quiero.


domingo, noviembre 12, 2006

El Arte del Silencio...

Alguna vez escuché algo así como "si lo que dirás no es mejor que el silencio, mejor calla".

Y hoy me ha hecho más sentido que nunca. Debería pensar mejor antes de hablar, cuando sé que todo lo que diga será usado en mi contra. Y con razón.

Sería muy patana de mi parte culpar a las hormonas, cuando, y tal como me lo dijo la víctima de mi agresión de hoy, se ha vuelto normal que ande viviendo mi vida como una ópera. Si hay un premio a la paciencia, sé quien lo debería ganar.

No suelo arrepentirme de lo que hago o digo, pues siempre pienso que actué según mi criterio dictaba en ese minuto. Lo que confirma que hoy he sido una DESCRITERIADA, porque sí me arrepentí de todo lo que dije, y peor aún, de todo lo que he sentido en estos días. Si suena algo confuso es porque así ando. Confusa. Diluida.

Ahora igual es contradictorio, porque tampoco se trata de andar de callada por la vida. Es más, creo que soy de las que defiendo a muerte el derecho a hablar y decir lo que se piensa. Reafirmando eso de "se piensa". Lo que exije un ejercicio básico que hoy no realicé: pensar.

Y es cosa de contar la cantidad de problemas y confusiones que se provocan por hablar sin filtro. ¿Qué es mejor, ser una deslenguada franca o una mesurada adoradora del silencio?.

Mi abuelo Alberto es un maestro del arte del silencio. Tiene 88 años y ha soportado estoico el matriarcado de mi abuela. Y cuando habla, dice lo justo y necesario. Las palabras exactas. Debería tomar lecciones con él.

No quiero que suene a excusa, pero si a mis hormonas le suman Transantiago y sus derivados -monitores informativos histéricos, que pelean entre ellos, trabajadores con licencia, colegios perdidos que no aparecen en mapcity, cumplimiento de metas a medias-, creo que es entendible que ande así. Pero no me gusta, así que mañana lunes comenzaré la semana con otra actitud. Ganadora.

Debo volver a mis gotitas homeopáticas. Ya basta con todos los perversos que hay en este mundo para que una pécora como yo ande también gruñendo.

Amor, i've got you under my skin... cursi, pero cierto :D

sábado, noviembre 04, 2006

Un Sábado Cualquiera

Ha sido un sábado apacible. Casi. Si no fuera porque fui “invitada” a leer una historia llena de sangre, pasión y muerte. Definitivamente me sacó de mi tranquilidad. Se le agradece al autor el final.

Y estaba terminando la lectura cuando llega a mi correo el detector de noticias que me señala que mi ex jefe está saliendo en las noticias. Y haré un ejercicio que necesito hacer porque si no, sentiré que no he dicho nada de lo que sí debería decir. Y sobre todo porque es noticia fresquita. Mi vieja dice que no puedo ser tan pérfida, pero creo que sería muy cínica si dijera que estoy triste por lo que le sucede al alcalde de mi comuna y sus maquinaciones para tener más poder.

Es cierto, puede sonar a algún resentimiento, pero … ¿acaso no fue injusto cuando trató de ningunearme profesionalmente?. Al carajo. Creo que lo que hoy le sucede es simple justicia –dar a cada uno lo que le corresponde-, y yo solo sigo sentada en la puerta de mi casa, metafóricamente hablando.

El tema es que lo están involucrando en el asunto Chiledeportes. Y yo sé qué se hizo, cómo se hizo y con quién se hizo. Pero renuncié en marzo de este año, cuando pese a toda la ayuda que le presté optó por seguir con sus sucias politiquerías. Y mi lealtad con él seguirá porque no diré nada de lo que sé, pero tampoco haré nada por protegerlo, porque no me corresponde. Hoy agradezco no estar donde estaba hace un año. Digo, me gusta el servicio público, pero no me gusta la gente que está en el servicio público. ¿será un problema de raza?. Suena prejuicioso, pero la experiencia me dice que la mayoría de las personas que están en el servicio público se puede dividir en dos tipos: los que están obligados porque necesitan ganar dinero pero no tienen compromiso con el servicio público, y por otro lado los que buscan el poder por el poder. Las excepciones confirman la regla.

No sé en qué terminará todo esto, pero al menos siento que se está haciendo justicia. Soy una egoísta!! Lo sé… debería estar golpeándome el pecho. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Me prometo no volver a referirme al tema. No puedo ser tan resentida...

Justo ahora que no quería estar rabiando, me acuerdo y me da rabia. ¿cuesta tanto hacer las cosas bien?. No es que yo tenga la bondad y la razón, pero… sé que se puede hacer trabajo por la comunidad llenándose menos los bolsillos y dando más para la gente.

Para pasar el mal gusto, opté por volver a refugiarme en los tangos. Nada como la buena música para tranquilizar un alma agitada. Y encontré esta escena. Es una de las que querría ver si tuviera una tarde para ver mis escenas de película memorables.
Sé que este tango no se merece el tema expuesto en este blog, pero es un momento mágico que hace olvidar cualquier sufrimiento. Tan tan.

miércoles, noviembre 01, 2006

Agradecimientos

Nada que decir.

Tengo hoy todo lo que quisiera tener hoy.

Soy todo lo que quisiera ser hoy.

Como dije, los treinta me alcanzaron en la mejor etapa.
Lo mencioné en el típico "que hable... que hable" tras apagar las velas de la torta el sábado por la noche: "Tengo una familia sana, techo, cama y, gracias a Transantiago, ahora tengo cheque restaurant. Un trabajo que me entretiene. Hay alguien que me ama y yo lo amo. Y tengo amigos que cuando los invito a compartir conmigo llegan a la casa".

Quejarse de un dolor menor, de un sufrimiento de amor, de si tengo o no dinero para un gusto sería simplemente ser una desagradecida... Siempre tendré la certeza de que hay alguien que sufre más que yo.

Gracias a todos por los saludos. ¿Será que la edad hace que sea menos gruñona? ¿O será que decidí ser más amable conmigo y los demás?... Creo que hay muchos que debiesen también hacer el intento.

Un regalo. Libertango de Piazzolla.