lunes, marzo 05, 2007

Fin - Principio

Cómo caerse con estilo...



Por fin se empiezan a cerrar ciclos. Y logro recuperar otros espacios como este.

Hoy, como nunca en los últimos dos meses, he tenido dos horas para hacer algo de vida, sin tener que estar pensando en el trabajo o no desear estar en mi cama durmiendo.

Un mes levantándome a las tres de la mañana y durmiendo a las seis de la tarde han hecho estragos en mi vida familiar y en mi psiquis.

Sin embargo queda poco. Necesito energías para una semana más.

Transantiago ha sido implacable con miles de santiaguinos –no es el momento para entrar en detalles- y también para mi. Después de este trabajo cualquier otro me parece un chiste. He estado en el ojo del huracán sin querer y he tenido que aprender a ser muro de contención para muchos. Hasta en Las Últimas Noticas le robé un pedazo de página a la Quenita Larraín, cosa de la cual no sé si preocuparme o enorgullecerme. Supongo que cuando baje toda esta adrenalina dimensionaré dónde estuve metida. Lo que me tiene contenta es haber estado.

Este periodo también ha traído los mejores dividendos del año. Cada día amo más y me siento más amada. Conocí una familia increíble. Mi hermano se casó y está llegando el otoño.

¿qué más puedo pedir?

He vuelvo a volver.

Amor, un regalo... es una buena versión.