miércoles, agosto 30, 2006

El Colegio y la Música


No recuerdo haber leído en ningún horóscopo que ésta fuera una época de regresión. Seguro el hecho de encontrar y ser encontrada por aquellos que estuvieron en mi camino algo tiene que significar. O al menos algún significado quiero darle, porque no me resulta normal que en una semana de pronto vuelva a tener 13, luego 17, la universidad...

La Ale me dijo que era reencontrarse con la historia.

Y lo que más me llamó la atención, en particular con los dos compañeros de enseñanza media con los que me he cruzado, que recuerden mi afición por la música. Hoy, a más de diez años de aquel entonces, jamás me habría imaginado que esa sería la imagen que quedaría de mi. Digamos que no era muy social, tenía amigas, pero no era de ir a fiestas o juntarme después de clases. "La Pianista Matea" dijo el Pato y la Marce recordó mi devoción casi insufrible por Bach. Mi querido Bach.

(Dato rosa: Nada superará en la vida al Concierto para Violín, en La Menor, de J. S. Bach)

Y todavía, y por eso no había escrito, no logro procesar estos encuentros con personas casi olvidadas, y mis propios desencuentros con lo que he sido.

El asunto en concreto es el siguiente: Siempre he renegado del colegio. Recuerdo haber tenido permanentemente la sensación de estar en un lugar donde no debía y cumplía con estudiar para las pruebas, leer el Quijote, tratar de entender al Cococho en Matemáticas, o decidir no disectar un conejo pa'l Chancho López. De hecho, algunos post anteriores, respecto de las protestas estudiantiles acá en Chile, yo decía que quería volver a ser escolar, pero hoy, con escolares que se la juegan.

Y claro, me refugiaba en la clase de música con el profe Cocas, en los ensayos grupales, en mis clases de piano vespertinas o los conciertos a los que solía asistir. La música siempre ha sido mi escape. Y quizás me hizo escapar demasiado. Recuerdo que en primer año de universidad Abraham Santibáñez me preguntó porqué había entrado a estudiar periodismo. Y respondí: "Quiero ser musicóloga".

Pero me encuentro, diez años después, leyendo de personas que sí valoré en aquel entonces, con el recuerdo de mi gusto musical. Supongo que es mejor que si me recordaran como la insoportable o la despreciada.

Quizás el colegio no fue tan malo.

domingo, agosto 27, 2006

Algunas Interrogantes...


Me pregunto qué diría mi yo del 99 respecto a cómo soy hoy... ¿soy lo que quería ser?, ¿querría estar a mi lado?...
Recuerdo que en ese entonces buscaba soñadores para estar junto a ellos. Me gustaba la sensación de no tener los pies en la tierra. Y recuerdo también haber deseado permanecer en ese estado mucho tiempo, sino toda la vida.
¿Habría escuchado a alguien como yo?. Eso me gustaba. Escuchar buenas historias. Ojalá con moralejas. A la distancia del tiempo siento que todo tenía sentido en aquellos días. Los aromas, las ropas, la música, la gente.
Hoy creo vivir gran parte de lo que quería ser y tener. Pero siento que la vida se pasa y falta mucho por hacer. Y ser.
Antes era más exigente conmigo y con los demás. Cuestionaba todo. Sí, más que ahora. Y no me conformaba con lo que no me convencía.
Será la edad lo que a una la vuelve más débil, asustadiza y sumisa ante aquello que algunos llaman destino.
Me pregunto si las personas que me rodean son felices de tenerme a su lado.

¿Les sirve estar a mi lado?
¿Les hago bien?
¿Quieren seguir junto a mi?
¿Entienden mis sueños?
¿Les recuerdo a alguien que quieren?
¿Les evoco momentos inolvidables?
¿Soy digna de ellos?

miércoles, agosto 23, 2006

¡Yo sí puedo! ... creo


Hay una sola forma de conseguir de buena manera lo que se quiere...

Buscándolo.

Es difícil hacer comprender a algunas personas que es complejo que todo lo que necesitamos llegará, por iniciativa propia, a la puerta de nuestras casas...

Y también es cuestión de tenerse fe.

viernes, agosto 18, 2006

Media Hora Después...


Mi Coro en la presentación en el LII Festival de Habaneras y Polifonía en Torrevieja, España.

Tenía la opción de borrar el post anterior, pero... ¿qué sentido tiene escribir para luego borrar?. Es como si pudiera hacerse lo mismo con la memoria.
Y si ahora, media hora después, encuentro que lo anterior fue definitivamente una oda al dramatismo, es precisamente porque puedo verlo.

Ando complicada de palabra. "Fruncida" diría algún viejo.

Hoy ha sido un día de nostalgias. Me he dedicado a puro ver videos antiguos de conciertos en Argentina y México...

Y de puro ocio encontré otro blog donde un compañero de colegio, a quien no veo desde hace 13 años, exactamente desde el día de nuestra graduación, me considera un personaje. Eso puede tener dos lecturas, pero no las haré un viernes por la noche.

Ahora sí... volviendo

Yo, que me angustio por cualquier cosa...
que me atormento incesantemente en mi interior
creo que por fin encuentro esa serenidad tan necesaria.
Así me hace sentir.
No hay problema, todo parece increiblemente simple: de lo que se trata es de aprovechar de los placeres de la vida sin comerse la cabeza.
Será por ello, que él no entiende mis preguntas existenciales y todas mis obsesiones.
Por ello, sé me hace mucho bien estar con él: dejo de destruirme y de perjudicarme, aprendo a vivir las cosas tal como son, tranquilamente.
A veces, me entran ganas de sacudirle, ya que está tan anclado en su comodidad...

pero debo reconocer que envidio verle con esa paz...